lunes, 9 de marzo de 2015

X Duatlón Cross Medina Rioseco

A las 16'30 horas nos dimos cita los 135 inscritos con una temperatura casi veraniega. Entre ellos unos cuantos Tripis debutantes que por supuesto lo hicieron fenomenal. No como yo: cuanto más grande ... más malo. Soy como esos botones de las páginas de internet en las que quieres descargar algo. Tienes cuarenta botones con carteles, flechas, luces y llamadas que te indican "haz click" y luego te descargan de todo menos lo que deseas. Tengo un pequeño truco para localizar cual es el verdadero, el gratis, el que no te colapsa la barra de herramientas con 20 nuevas páginas, es muy sencillo. Solo os tenéis que acordar de mí y hacer la comparación con los botones: cuanto más grande más malo. 




Ahora bien, creo que se me da mejor esto del triatlón que el baloncesto. En mi juventud era uno de mis deportes favoritos y formaba parte de un equipo de ligas escolares. Os podéis imaginar cómo era mi nivel. Recuerdo un día en el que el entrenador no tenía muchas ganas de trabajar y nos propuso hacer unos ejercicios de tiro:
"-Cada cual que tire desde su posición habitual- dijo-". 
Mientras todos tomaban posiciones alrededor del aro yo me dediqué a lanzar balones desde el banquillo. 

Hoy en día el deporte es bien distinto. Intentamos llevar todo al extremo. Queremos ser profesionales. Planificamos entrenamientos, hacemos series, cuidamos la alimentación. Ya no comemos macarrones, lentejas, huevo o carne. Comemos hidratos, proteínas o lácteos. Somos catedráticos en material deportivo. Cambiamos cafés y cervezas con los amigos por entrenamientos. Robamos un tiempo irrecuperable a nuestras familias. Nos metemos tanto en este mundo que a veces perdemos el norte y olvidamos lo verdaderamente importante. Como me pasó a mí el otro día al salir con la bici de carretera: tanto pensar y pensar en lo que me dijo la parienta que se me olvidó la bomba de inflar las ruedas.  Así, como lo oís. 

A la carrera, que me pierdo. Salimos, como es habitual en estas pruebas, con un poco de pereza. Vamos, que si te descuidas en poner el reloj en marcha se te ha ido el último. Primer kilómetro a 3'45 y voy en la mitad de atrás. ¡Malditos Bastardos!  Otros 5 km más y al box. 


Acabo bien el primer sector (¡por los cojones!). Me pongo el casco. Cojo la BTT y comienzo un agradable y tranquilo paseo por los caminos de sirga del canal de Castilla (¡los cojones!). No llevo ni un kilómetro y tengo los ojos llorosos debido a la velocidad. Hacemos 18 km a un circuito de 3 vueltas. Una nube de polvo que despierta mi sed nos marca el recorrido. Agarro el bote y pego un lingotazo al TerraDuro y enseguida noto que las piernas van solas. Me pongo a charlar con el que llevo al lado. Mientras adelanto gente me permito el lujo de dar consejos como si supiera de qué va esto: "-Sube un piñón, rapaz, que vas atascado. Cuidado en esa curva, merluzo, que hay arenilla suelta. Vaya elección la tuya, hombre: el verde y el azul se muerden. Ni se te ocurra sentarte en un baño publico, ...". Lo curioso es que toman nota de lo que digo. ¡En qué manos estamos?
Acabo el sector bici mejor que empiezo y hasta me permito el lujo de adelantar a gente incluso en las curvas. Debe ser la osadía que da el TerraDuro. 

Cuelgo la bici. Pongo el candado por si acaso estos de la capital intentan hacer de las suyas y salgo corriendo para completar los últimos tres km, no sin antes dar un consejillo a uno de los jueces que debutaba: "-Javi, expulsa a los cincuenta primeros que no hago cajón." Mira tú por donde, éste no me hizo caso. Mucho me temo que no pasará a la historia como juez. 


Comienzo a correr de nuevo y apenas he completado el primer kilómetro veo en la otra orilla del canal a Ángel Matallana acabando el sector de bici pero viene con ella de la mano y corriendo. Lo dicho anteriormente: llegamos a perder el norte. 

Más tarde comentaría este hecho con  con el Berengario, un vecino del pueblo: 
"-Vamos, que a falta de un kilómetro y medio para acabar la bici dirás qué le pasó a un compañero. Te doy una pista: ponte en lo peor. 
-No me jodas. ¡Le han capao el galgo!
-¡No hombre, no! No seas bruto.  Pinchó y tuvo que terminar corriendo con la bici de la mano."
Todo esto no le hubiera pasado de poner a punto sus neumáticos en AutoMundo. Con AutoMundo no pinchas nunca. 

Al final acabé entrando en meta en el puesto 51 y con un cabreo descomunal por la pasividad de los jueces. Claro, no tienen lo que hay que tener para expulsar a 50. Piensan que soy tonto pero me sobrevaloran. 
Yo, que lo único que quiero es ganar, subir al podio, recoger premios y salir en los periódicos, porque es tanto lo que uno tiene oído.
En fin habrá que ser positivo. Si queréis un último consejo para ser positivo en esta vida lo más fácil es perder un electrón. Si no te ves capacitado para ello siempre puedes pasar un rato agradable saltando en los hinchables  de los espectáculos Alehop. Lo verás todo más positivo. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Me vuelvo a mear toita!