lunes, 4 de mayo de 2015

Desafío Stage

Comienza otro Desafío, en esta ocasión denominado Stage. Si pudiera poner emoticono pondría ese de los ojos como huevos tres o cuatro veces. 
Consta de tres etapas en tres días consecutivos: 1, 2 y 3 de mayo. La primera de 32 kms, más o menos llanos, por el monte. La segunda es nocturna y se recorren 13. La última: 22 kms en un trail de montaña, pero no una cualquiera, una montaña rusa. Su perfil es lo más parecido a la evolución del IBEX 35 en un día de reunión del eurogrupo con los griegos. 

Desde el mes de enero le llevo diciendo a Luis, el organizador, que la primera etapa no la voy a hacer, que es muy larga y hay que prepararla bien; eso sí, a la 2ª y 3ª no falto. 
Ya me veía en el coche escoba con el volante en las manos realizando los 32 km más plácidos que he hecho nunca en una carrera, diciendo con mucha sorna a los corredores, a falta de 15 kms eso que tantos ánimos nos da: "-Venga, chaval que ya no falta nada. Ya lo tienes hecho."
Pero los caminos del Señor son inescrutables, y sin saber cómo ni por qué me vi en la línea de salida con cara de ya me la han colado y con el dorsal número14 prendido. Me sentí como ese tipo con prisa que pidió el menú del día en un restaurante diciéndole al camarero: 
"-Plato único, por favor."
"-¿Un combinado?"
"-Joder, ya me has liado. Al final ni como ni nada. Venga anda, que sea un Cacique-cola". 


Etapa1: Somos 29 participantes. Por contar algo de estos 32 kms os puedo decir que los primeros 15 kms fueron muy cómodos y bonitos y que los últimos 17 han sido los más horribles que he sufrido nunca. Y lo peor de todo es que no tengo ninguna excusa. No tuve calambres. No tuve tirones. Las pulsaciones eran normales. Las piernas estaban aparentemente bien pero sin encontrar un motivo comencé a ir muy lento. Sólo de pensar que me faltaban 17 kms se me cayó el mundo encima. 
Las veces que deseé que todo fuera un libro y se pudieran arrancar las páginas que faltaban hasta llegar a la línea de meta. 
Hice muchos tramos andando con la idea de "esto se acabó". Mañana no salgo. Imposible. Acabé pasando por el arco de meta media hora más tarde de lo esperado. Éste estaba situado en el coso taurino. De los medios me fui directo a la enfermería con una cornada de 23 cms.  y dos trayectorias. "Mañana será otro día -pensé-. Lo de hoy ha sido un Miura, mañana....



Etapa 2: ... hoy sólo hay vaquillas". Está anocheciendo. Somos 22 corredores, esto mengua. Nos encasquetamos el frontal en el membrillo y como si fuéramos mineros ucranianos nos pusimos manos a la obra. Después de lo de ayer salgo con un poco de miedo, más si cabe por lo que queda para mañana. Hay que guardar.  Conforme va oscureciendo un ejército de seres de la noche formado por mosquitos, libélulas, luciérnagas, Mario Vaquerizo y Pocholo, se siente atraído por nuestras luces e intenta restablecer el equilibrio de la naturaleza atacándonos. Un par de veces tuve que hacer cuerpo a tierra y apagar la luz para distraer al enemigo al grito de: ¡Barra libre en el Gabana!
Fueron pasando los kms poniendo una atención fuera de lo normal en ver dónde pisaba. Tras un par de sustos en el tobillo y un nuevo intento de agresión  de algo volador muy grande  con complejo de Pacquiao entré por segunda vez en meta. En esta ocasión con buenas sensaciones. 
Para recuperar las piernas hice algo que nunca había hecho: me di un gel frío. Al principio ni fu, ni fa. Luego la cosa se convertía en una sensación agradable. Más tarde la cosa iba pasando a algo molesta. Al final acabé sin saber si tenía frío o calor y con dos mantas en la cama pidiendo una tercera. Mañana no salgo. 
Mi participación en la etapa 3 tenía menos futuro que un puesto de frutas en una peli de acción pero...


Etapa 3 .... como humanos somos seres resilientes. 
La más dura pero la que mejor sabor de boca me dejó. El IBEX comenzó la sesión con una subida leve pero constante. Los tres primeros de la general, Movistar, Repsol y BBVA, enseguida se escaparon. El resto fuimos haciendo lo que podíamos pero siempre hacia arriba. Hasta que a Varoufakis le dio por abrir la boca: ¡todos para abajo! Que Chiripas anunciaba reformas: ¡todos para arriba! Que aparecía Varoufakis de nuevo: ¡Aaabajo! Y así se pasaron toda la carrera. Tanta negociación para que al final los griegos decidieran no pagar la deuda y cayéramos durante los últimos 5 kms. Pero eso sí, completando los 67 kms de este Desafío Stage organizado excelentemente. 
Enhorabuena al ganador: Roberto (Tripi) y a todos los participantes porque, sinceramente, ha sido muy duro. 



Después de estos tres días de correr y recuperar, correr y recuperar, voy a tomar ejemplo del Fumi de Morata:
"-Voy a levantarme... 
-…a las 12. 
-Me voy a echar una siesta.....
-…goooorda. 
-Voy a vivir ..... 
-…a cuerpo de rey.  
-Y si veo un pico.... 
-…me hernio."


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