martes, 24 de mayo de 2016

DU Equipos Medina del Campo

Los duatlones por equipos son carreras en las que los clubes forman escuadras de 4, 5 o 6 corredores de un nivel deportivo similar. Se pueden presentar todas las escuadras que se desee y se les va apellidando por el nombre del club más una letra del abecedario empezando por la A. Al igual que las bombillas, la clase A está formada por los más eficientes energéticamente hablando, estos equipos son los que acumulan más kilos de cuádriceps por centímetro cuadrado. Así, se va pasando el abecedario conforme disminuye el valor de cuadriceps. 

Para la prueba de Medina del Campo el Consejo del Rey confeccionó 6 equipos, 5 masculinos y 1 de féminas. En un principio yo estaba en el último, el Tripi E. Podéis intuir un sentimiento de indignación por mi parte, pero, para nada. No había nadie más feliz que yo en el equipo E. Salvo que la carrera dijera lo contrario, me veía como Dorothy siguiendo el camino de baldosas amarillas, ofreciendo mis brazos al hombre de hojalata y al espantapájaros mientras Totó correteaba entre mis pies, feliz de la vida y silbando "Follow the yellow brick road". 

https://m.youtube.com/watch?v=1cwCIkKFFR4

Si había que empujar a algún componente (acto habitual de los compañeros que van un poco más fuertes para ayudar a los que van con el gancho) lo haría encantado y orgulloso, mientras los deleitaba con anécdotas de cómo, por ejemplo, hice en una ocasión un portadorsal con la cinta de la policía local. Pero.... las argucias de palacio no son pocas y, no sé si por culpa de Lord Varys, Lord Baelish o la Mano del Rey, (de Roberto Rey se entiende), acabé en  el Tripi C. Aquí ya no me veía silbando y ofreciendo mis brazos a los compañeros, me veía recibiendo empujones y collejas hasta de los jueces.  Me sentía con la mosca detrás de la oreja, como si durante un tacto rectal, segundos después de la profanación, el médico apoyara ambas manos sobre tus hombros mientras continúa ahí abajo con la exploración. 

Llego a Desembarco del Rey junto a los otros Tripis de Invernalia con el tiempo justo y nos toca aparcar en el Lecho de Pulgas. 
Me junto con los otros componentes del equipo C y me entero que vamos a formar parte de los Espadas Blancas, con nosotros corre el ocupante del Tripitrono de Hierro y yo ¡sin lavar la bici!


Diego, Matías, Nacho y David completan la Guardia Real. Llego hasta las cuadras de palacio y no dejo de mirar las monturas. Hasta mi señora me suelta que si quiero cambiar de bici que lo haga. Con la boca pequeña respondo que no hace falta, con esta me apaño. A la vez pienso que falta un mes para el día de mi nombre y tengo echado el ojo a una Merida y a una Felt con el cuadro aero de carbono valyrio que..., aunque esa  Randon, con las ruedas de vidriagón... Uhm!! (Dale a me gusta,MJ). 



Sin tiempo ni para guardar el vino del Rejo de la bolsa del corredor comienza la justa.  Primeros 5 kms en los que no sufro nada. Parece ser que al final voy a poder silbar el Follow the yellow.... A uno de los nuestros algún maestre le ha debido echar en el agua la leche de la amapola y comienza a tener algún problemilla. Levantamos un poco el ritmo y conseguimos llegar a la transición todos juntos. 
Llegamos 4 a la línea de montaje e iniciamos el circuito. Se nos une un quinto pero hemos perdido al otro. Creo que los Lannister le han atrapado pinchándole una rueda. 
Nos dirigimos al Nido de Águilas con el viento en contra, apenas llevamos 4 kilómetros cuando nuestro Khal sufre un pinchazo. Le han asaeteado hombres de Bastión de Tormentas. 


Estamos 4. No podemos dejar atrás a ningún otro. Y vamos sufriendo contra el viento. Winter is coming. 
Pasamos a algún que otro Khalasar y damos la vuelta en el Nido. Ahora el viento es favorable. No bajamos de 50 ruedas. 
Hacemos la segunda transición. En el giro uno de los hombres del Hierro ha quedado rezagado (si pierde más de 30" con su Khal tiene que abandonar). La Justicia del Rey le invita a salir y aquél se le enfrenta. Dicen que Ser Gregor Clegane le hizo astillas. 
Entramos en meta dando gracias a los dioses antiguos y a los modernos.  

Con la bici y los bártulos cargados en el coche me para la Guardia de la Noche. 
-¿A dónde va señor? -me inquieren-.
-A una conferencia. Trata de los problemas que causan los excesos en la práctica del deporte. La van a dar mis cuñados. Estoy de cumpleaños familiar-. 
-¿Tiene muchos? 
Le muestro 6 dedos y el cuervo se despide de mí con un "lo siento" y un abrazo. 

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