lunes, 9 de julio de 2018

Triatlón Canal de Castilla

Primer triatlón del año. Como era aquí cerca, a unos 300 metros de mi casa, me animé. Mi semana anterior había sido muy relajada. Tan relajada que lo único que había entrenado era la natación, entre medusas, eso sí. Tenía, por tanto, ese plus que te da la temeridad. 

Nada más llegar a la zona 0 oigo que no se puede llevar el neopreno. Me quedé a cuadros. ¡Pero si el agua tiene que estar, por lo menos, a dos bajo cero! Recordé mis años mozos de instituto cuando me preguntaron por los tres estados del agua y muy serio respondí: "-Fría, templada y caliente". 

En fin, que llevé el neopreno a casa y entré en el box. 

Allí coincidí con dos sujetos que debían de trabajar en la misma empresa. Es más, uno de ellos parecía ser el jefe. Dirigía a su subordinado una disertación sobre el esfuerzo, el sacrificio y el trabajo utilizando de ejemplo su espectacular bicicleta: 
"-¿Ves esta bici? Me costó más de 7000 euros. Si trabajas duro, si te sacrificas y rindes en tu puesto como el que más, puede que el año que viene, venga con una bici aún más cara".
  
Aparecen los primeros Tripis y comienza el ritual de todas las carreras: Yo apenas he entrenado; yo ayer llegué a las 3 de la mañana, menuda juerga; mi rodilla lleva tiempo sin estar todo lo fina que debiera...



Les administré pentotal sódico. Sin tener tiempo de reacción el primero confiesa que en los últimos 15 días ha hecho 18 entrenamientos de los cuales ocho son de calidad y en tres ocasiones ha doblado, su mujer está al borde de ponerle las maletas en la puerta y su hija está embarazada de un sin papeles. El segundo admite haber cenado una ensalada de quinoa con brotes de algas deshidratadas a las 21 horas y haberse acostado a las 23’05, que no había nada en la tele y estuvo leyendo apenas 10’ antes de quedarse dormido; el último no deja de presumir de que sus meniscos son la la envidia de la planta de traumatología y de que una vez en la mili le dieron por culo. 

Comenzamos en el agua. Otra vez con la sensación de quién me mandará. Primeras collejas, primeros agobios, primeros agarrones.  Con lo bien que nadaba yo hace unos días rodeado de pacíficas medusas. Escocían sí, pero respetando. No como estos cafres que esperan pacientes a que respires por el otro lado para arrearte con todo. 
Salgo del agua y tengo la bici a 10 metros. Si hubiera llevado neopreno no me hubiera dado tiempo a quitarlo. 

Apenas he bajado tres piñones cuando veo a un Tripi retirado por un pinchazo. Me recordó a un amigo que tiene la particularidad de ser la persona más gafe que he conocido. Tiene una mala suerte digna de admiración. En una ocasión fue a una corrida de toros y le dieron un balonazo, no os digo más. 

Me junto con otros dos compañeros y hacemos los 20 km a relevos con mucha fuerza. Hemos ganado muchas posiciones y adelantado a muchos corredores, entre ellos algún Tripi. Algunos creen que adelantar a uno de tu equipo es cuestión de vida o muerte, pero es mucho más importante que todo eso. 

Llego al último sector fundido pero todos vamos parecido. Creo que solo pierdo un par de puestos. Llego a meta en tierra de nadie. Sin posibilidad de adelantar ni de ser adelantado. Me sentí como aquel poeta egipcio: cocodrilo, sol, chacal, ojo, sol, toro, cocodrilo.  

Cuando fui a retirar el material del box  vi a un tipo con una bici naranja. Se veía a kilómetros.  Estaba montando un pollo a los jueces de tres pares de cojones porque le habían pintado en el cuadro “los niños tienen pene y las niñas vagina”. 

Ya fuera, nos esperaba un almuerzo de equipo en el que todos tendríamos la capacidad de demostrar nuestro potencial haciendo series muy largas, sin neopreno, sin rechistar. Cuantas más series mejor. 



Entre chorizo y tortilla nos enteramos de la gran carrera que estaban haciendo nuestros compañeros en Vitoria, sobretodo Nacho que estaba volando, hasta que la mala suerte se cruzó en su camino. Seguro que pronto te vemos de nuevo por el box.  

Y como por equipos quedamos los primeros os dejo con una pequeña encuesta, solo serán treinta segundos: 


¿Es el Tripi el mejor equipo del panorama nacional o por el contrario no hay nadie que le haga sombra?  

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